Archivo de la categoría: Κυβέλη, tierra fértil

Observación rotacional

Claridad. Me encegue.

Celeste, blanco. Coronas de verde.

El gorrión que sigue su ruta.

…la sigue.

Rugosa, tallada de surcos, la corteza penetra serpenteando en la horizontalidad de la Tierra.
H  u  m  u  s   y   a  b  r  a  z  o.

/ trébol… hierbabuena… verdolaga… diente de león /

Me mueve una curiosidad de manos templadas. Cargo el peso sobre mi contorno derecho cuando percibo… si, acá sobre mi hombro izquierdo… -estático mi parpadeo- … el aleteo vital de una mariposa.

 

Me desplomo:

                    Hormiga. Humedad. 

TAMBOR, VIDA, FUEGO.
Canción. Ensoñación. 

La caricia de tu ausencia me la regala el viento.
Anuncios

Nuestro jardín de rosas

N.d.A.: Advertencia! Contiene imágenes de sosiego contagioso.

Cayó una bombucha inocua de humo alimonado y brillantina; dos lunas nuevas bastaron para que huyéramos a rincones de humanidad inesperada. Divorciados de la premonición y la permanencia, tendimos la mano a ese espíritu sediento de novedades que acompaña la infancia para aterrizar en un terreno emocionalmente desconocido.

 
Profesión: emigrante.

Estado civil: inmigrante.

Imagen
A Jimmy una barca de piratas griegos lo condujo de desde las costas adriáticas de Italia a las orillas quietas de Jindabyne.

Los migrantes no nos zambullimos en el espacio sensorial como tales hasta llegado el crucial (e inevitable) encuentro con la añoranza. Vivimos la experiencia en matices que oscilan del azul al naranja: en la lejanía de la Tierra Madre, las emociones fluctuan vigorosas de un vivir en tecnicolor a un padecimiento purgante.

Imagen
En Ambrona, Ilo se construye una realidad alienada del toreo de la urbe.

Muchos de mis amigos y yo somos emigrantes por elección, porque decidimos una tarde de febrero voluntaria y racionalmente aparcar la historia que hasta el momento habíamos hilado para integrarnos en un tejido nuevo. Sólo quien elije su partida se sabe portador de aquella pulsión intransferible, de la llamada inquieta que únicamente el movimiento puede acallar. Por esto, sedentarios lectores, ¡sabed que no somos firmes domadores de nuestra voluntad! Y aquí, en este destierro feliz, lloramos con previo aviso la distancia de la celebración familiar de la misma manera que, jubilosos, nos dejamos querer a borbotones por la familia de estreno que nos acoge.

 

Imagen
Ka, Or y Pikachu, una familia muy normal en Netanya.
Imagen
Berlín se engalana con los mundos de Vicky.
Imagen
En panamá, al son de timbales, se reencuentran Tute y la música.

 

Trazamos invisibles pero firmes lazos de relación interespacial y nos enarbolamos como difusores subjetivos de una cultura vivencial. Pretendemos, con claridad y viva voz, fomentar el respeto hacia esta Tierra cuyos senderos a TODOS nos son cedidos sin concesiones.

Nuestro libre albedrío se sostiene en la creencia irrefutable de una sociedad en igualdad de derechos, deberes y valoración.

Imagen
La ciudad de Seattle bajo la mirada encantadora de Mery.
Imagen
Se enamoran Austria y Tere.
Imagen
El caribe de Saint Marteen le recuerda a Gus por qué ama cocinar.

Y detrás de este baúl de responsabilidades autoadjudicadas descansa, sin más, el espíritu de la curiosidad y el asombro.

Imagen
Descubro, con mi propia fuerza motora y dos caballeros de guía, la Cataluña más íntima.