Libre de patrocinios


¿Cómo saber si el oficio de pastora es una opción para mi si su realidad me es vetada?

Empecemos por hoy: los resultados de Google me inducen a pensar que en femenino es una cantante y que en su versión masculina es alguien que se dedica a predicar palabras santas.

En mi dimensión pasada forma parte del espacio mitológico, se relaciona con el Peter de Heidi y va de la mano de un hombre mayor, enclenque, de aspecto sucio, más bien malhumorado y tan lejano que vuelve a caer al espacio mitológico.

Muchos nenes sueñan con ser bomberos (camiones carmín y heroicidad) o futbolistas (combate regulado y heroicidad).

Muchas nenas sueñan con ser veterinarias (animalitos mansos que se prestan a la curación y heroicidad) o cantantes (estrellato y heroicidad).

No sorprende descubrir detrás de cada sueño que se debería suponer único e irrepetible, una uniformidad de propuestas discursivas y su consecuente merchandising: la radiante Barbie veterinaria con toda su legión de mascotas tiernas, el disfraz de veterinaria sexy de la adultez, los deseados camiones de bomberos en su infinidad de versiones, el bombero porno del imaginario colectivo, la temible espiral de derivados de la industria futbolística.

El pastoreo, ¿con qué producto podría saciar aquella sed de consumo?

¿Nos es negada la realidad del oficio porque su bastión principal radica en valores que siempre han trascendido lo monetario?

¿Es, empezando por la comunicación de su labor, un oficio menospreciado, recluido y nada fomentado por su incapacidad para saciar nuestra sed de consumo, nuestra voracidad por lo sencillo, predigerido e inmediato?

Ser pastora implica irremediablemente volverse humilde ante la magnitud de la naturaleza y obliga reflexionar sobre una misma de forma constante.

Ningún nene comprende ese “no toques la vela, te vas a quemar” si efectivamente nunca le permitimos el espacio para quemarse. La lección infravalorada de la propia experiencia.

Así, no sabemos que somos alérgicos a las cabras hasta que no nos acercamos a una; no identificamos que el tomate nos resulta alérgeno hasta que no lo comemos.

Uno de los oficios que nos permitió sobrevivir como especie hasta estos días nos es menos conocido, más ficticio, menos tentador que ser estudioso de nanopartículas.

Es un trabajo de biorritmo y humanidad, en el sentido más profundo de la palabra. Un trabajo despojado de paternalismo que conforma un carácter de aparente dureza que desde la “laxitud” ciudadana cuesta interpelar.

Diariamente somos los únicos culpables, los primeros responsables. Diariamente existen situaciones más o menos nuevas que necesitan ser resueltas con ingenio, velocidad y mínimos recursos. La mirada tiene que ser atenta de forma constante ya que sólo la observación puede detectar posibles anomalías: la gestión de la salud de un rebaño es una labor diaria y sostenida. Si conduje al rebaño hacia una zona sin alimento, si lo hice transitar por un barranco peligroso, si un grupo se me escapó en dirección contraria, no podré buscar a nadie a quien descargarle mi desesperación, podría gritarle y reñar sin sentido a los animales para eludir la siempre dura faena del fracaso personal.

Asumir, transformar y crecer.

Ser pastora me ancla en el presente con la mirada puesta en un futuro que sólo puedo atrever a suponer con liviandad. Me liga al espacio circundante, fija la vista al cielo y a la tierra. Me mueve con la “lentitud” de los ritmos cíclicos y con la inmediatez forzosa de las situaciones resolutivas.

En el pastoreo no existen congelados ni platos precocinados. No hay cabida a la megalomanía, no se ofertan vestiduras ni etiquetas para disfrazar la inoperancia. No vendemos biblias pero a quienes nos permitimos dejarnos atravesar por esta realidad nos gusta repartir la buena nueva.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s